Amigos murieron en accidente Tres jóvenes en una moto fueron impactados por un auto en el segundo redondel de Mucho Lote. Dos fallecieron y el otro está internado en el Universitario. Salieron de un colegio nocturno y fueron directo al canal Una tragedia ocurrió en la avenida Isidro Ayora, entre las ciudadelas Las Orquídeas y Bastión Popular. En el canal de aguas lluvias, ubicado en la mitad de la vía, tres personas que viajaban en una motocicleta se accidentaron. Dos de ellas murieron. El hecho se produjo alrededor de las 22:00 del martes, cuando Josué Joel Cevallos Vargas, de 21 años, pasó por el colegio nocturno 5 de Febrero, ubicado en el bloque 8 de Bastión. Su objetivo era recoger a Lady Abigaíl Alvarado Preciado, de 16 años. Según testigos, Josué fue a buscar a la joven en compañía de un amigo, a quien no conocen los familiares de la adolescente. Dicen que los tres se fueron en la moto. A la altura del segundo redondel de la Isidro Ayora se les cruzó un auto y eso les hizo perder el control, manifestó Luperto Quintero, tío político de Cevallos Vargas. La motocicleta impactó contra la vereda, junto al canal; el conductor se golpeó contra una de las barandas, lo que le provocó una profunda herida en su cabeza y varias fracturas en su cuerpo. La joven, vestida con el uniforme del colegio, salió volando hasta caer dentro de la zanja. Y el amigo de ambos cayó a la calzada, resultando con heridas en varias partes de su organismo. Sé que la chica cayó directo a la zanja y se desnucó, ahí nomás quedó. Mi sobrino tuvo un hueco grande en la cabeza, lo llevaron al hospital Universitario pero murió. El amigo de ellos sí logró salvarse, está en el hospital pero fuera de peligro, acotó Luperto. El tránsito se interrumpió por la presencia de los rescatistas que debieron extremar sus acciones para sacar el cadáver de la muchacha. Decenas de curiosos se aglomeraron para observar lo que ocurría en el sitio. Entre esa multitud apareció Víctor Alvarado, padre de Lady, quien aseguró que recibió una llamada en la que le explicaban que su hija había fallecido. No entendía qué era lo que pasaba, pero vine con la esperanza de que todo se trate de una pesadilla, pero no fue así, declaró el progenitor. La sangre en el piso fue la más clara evidencia de la gravedad de las lesiones que sufrieron las víctimas. Al concluir el trabajo de los peritos, los moradores se tomaron la calle para quemar llantas. En medio de sus gritos, exigieron la colocación de un semáforo que regule el tránsito en la zona. Esta es una pista por donde todos los días pasan autos a gran velocidad y no respetan nada, por eso exigimos que se coloque un semáforo, detalló Carlos Sierra, un manifestante. Las víctimas fueron veladas en las casas de sus familiares, en el bloque 10 de Bastión Popular. |